Odontopediatría · Alaquàs

Su
primera vez

La relación de tu hijo con el dentista empieza aquí, y queremos que empiece bien. Los niños no son adultos pequeños: necesitan otro trato, otro ritmo y otra manera de explicar las cosas. Por eso adaptamos cada visita a su edad, su ritmo y su forma de entender las cosas, para que viva la experiencia con tranquilidad y confianza.

Nuestra clínica tiene una zona pensada para los más pequeños, con su propio rincón para jugar y sentirse cómodos desde que llegan. Aquí el diseño también trabaja para que se sientan cómodos

Rincón infantil de la clínica con niñas jugando
Doctora junto a la pantalla con un escaneo dental 3D Dra. Carlota Navarro, odontóloga de Clínica Dental Ruiz Navarro en Alaquàs

Primera visita y revisiones

La toma de contacto. Revisamos su boca, resolvemos dudas y hacemos que su primera experiencia con nosotros sea cercana, sencilla y positiva.


Para quién: la primera visita, idealmente hacia los 2-3 años o en cuanto salgan los primeros dientes.

Prevención

Selladores, flúor y hábitos de higiene adaptados a cada edad para ayudarles a crecer con una boca sana.


Para quién: niños en edad de riesgo de caries, especialmente al llegar los molares definitivos.

Caries infantil

Cuando ya hay una caries, la tratamos con delicadeza y en un ambiente tranquilo, explicándole cada paso.


Para quién: niños con caries en dientes de leche o definitivos.

Seguimiento

Vigilamos cómo salen y se colocan sus dientes para detectar a tiempo si necesitará ortodoncia más adelante.


Para quién: niños en fase de recambio dental. El seguimiento del crecimiento nos permite acompañar su desarrollo y actuar en el momento más adecuado si fuera necesario.

Preguntas frecuentes

Planificamos cada implante con un TAC 3D, el mismo tipo de escáner que usan los grandes hospitales. Nos permite ver la anatomía exacta de tu boca antes de intervenir, así operamos con seguridad y precisión, sin sorpresas. Puedes conocer el resto de nuestra tecnología en la página de la clínica.

Sí. Los dientes de leche guardan el sitio a los definitivos y una caries no tratada puede doler, infectarse y afectar al diente permanente que viene debajo. No son «de usar y tirar».

Ir a su ritmo. No forzamos, ganamos su confianza poco a poco y convertimos la visita en algo positivo. Muchos niños que llegaron llorando acaban viniendo encantados. La paciencia es parte del tratamiento.