En este caso, Luisana acudió a nuestra clínica porque había perdido los dientes anterosuperiores como consecuencia de infecciones de gran extensión, afectando no solo a los dientes, sino también al volumen de la encía y el hueso. El reto no era simplemente reponer los dientes. Era reconstruir una sonrisa que pareciera natural, respetando las proporciones, la encía y la armonía facial. Para conseguirlo, realizamos un tratamiento multidisciplinar en el que combinamos injertos de encía para recuperar y regenerar los tejidos con una prótesis de alta estética, diseñada individualmente para conseguir una integración natural. El resultado: una sonrisa renovada, armónica y natural, donde dientes y encía vuelven a formar un conjunto equilibrado. Porque la verdadera estética dental no consiste en que se note el tratamiento, sino en que parezca que siempre estuvo ahí.
Tratamiento: Quistectomias
Injertos de encía
Puente de zirconio de alta estética